viernes, 29 de abril de 2016

Knowledge speaks, but wisdom listens

En lo que a comprar libros se refiere, estoy acostumbrada a adquirirlos en librerías, sí, yo sé que eso suena medio burgués, pero simplemente la mayoría de las veces prefiero un libro nuevo. Entonces les venía a hacer una recomendación relativa a las tarjetas de cliente frecuente.

Desde que las librerías Gandhi han sacado su originalísima publicidad con esas frases chispeantes en fondo color amarillo, por lo menos en lo que a mí respecta, me han dado ganas de ir a comprar ahí mis libros, la publicidad ha hecho bien su trabajo, además de que tienen una amplia variedad en sus libros y editoriales por lo que sacarme la tarjeta de cliente frecuente fue de esas cosas que pasó de forma natural por mi mente, lo malo fue que esa tarjeta tiene varias cosas que no están a su favor si la comparamos con otras librerías, por ejemplo: que haces un pago inicial de $140 o que no sabes la equivalencia de tu compra en puntos. A diferencia de las librerías El Sótano o Porrúa donde se te retribuye el 10% de tu compra que después puedes utilizar para ¡comprar más libros! Éstas tienen un costo inicial de $30, o sea muy por debajo de la tarjeta que ofrece Gandhi; de hecho me puse a hacer una búsqueda más exhaustiva y me di cuenta que la tarjeta de las librerías Porrúa es incluso más beneficiosa que la de El Sótano (la cual yo poseo) ya que en esta también se te pueden acumular puntos si haces compras por Internet. Yo sé que las librerías Gandhi pueden parecer más agradables a los sentidos, pero comprar en otras puede ser aún más provechoso (:

2 comentarios:

  1. En lo personal hace tiempo dejé de llevarme por la parafernalia Gandhi. Creo que cuando idearon su desenfadada publicidad con frases graciosas lograron un atractivo para un nuevo público de lectores, pero ni su catálogo ni los precios es más competitivo que El Sótano. Además, su nuevo diseño web omite muchos títulos. Hoy casi me da igual comprar en Gandhi, El Sótano, El Péndulo (FCE, Eucal y las librerías de la UNAM cuentan aparte gracias a la credencial. Yupi). Me fijo en quién tiene el libro, en el precio y mi ruta. Luego, hay algunas librerías pequeñas que me resultan más atractivas, como Exit, Herder o con un librero que consigue cosas que no llegan masivamente a México. Éste señor -su apellido no recuero bien, pero creo es Luis de Mármol- tiene su pequeña distribuidora en Coyoacán; lo malo es que hay que contactarlo antes porque va y viene del país. En Fb está como Biblioteca del Plata.

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    1. Nunca había escuchado de esas librerías que mencionas :O Definitivamente las visitaré para ver qué puedo encontrar (:
      Gracias por visitar y lo más importante, comentar :DDD

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