martes, 2 de junio de 2015

Tous les mots que j'avais à dire se sont changés en étoiles

No sabía como empezar este post, tengo una dificultad muy grande tratando de ser más descriptiva respecto a mis preferencias y gustos pero de alguna manera termino quedándome corta.

Siempre había pensando que los autores que tenían demasiados títulos en las librerías no podrían ser tan buenos, que invariablemente se les acababa el talento y que terminaban escribiendo por escribir, acuden a mi mente por ejemplo Paulo Coelho o John Katzenbach, del primero he de ser sincera no he leído ni un sólo libro y del segundo he leído "El Psicoanalista" recuerdo que en su momento me gustó pero no quedó grabado en mi memoria, probablemente porque no es de mis géneros favoritos.

Hasta hace poco empecé a leer a Isabel Allende por recomendación de mi sobrina que me dijo que leyera "Eva Luna"; es fenomenal, tiene en su prosa algo del estilo de Ángeles Mastretta, es muy imaginativa y hasta un poco surrealista, hasta hace poco descubrí que me gusta eso en los libros: que tengan un evento extraordinario que yo deseara presenciar. Después me leí Retrato en Sepia, Hija de la Fortuna y ahorita estoy leyendo De Amor y de Sombra. Busqué cuántos libros había escrito porque me gusta tanto que no quería que se acabaran y descubrí que ha escrito más de una decena, he comprobado que el talento sigue ahí y citando a Murakami:

- Si consideramos que el talento es energía natural, alguna salida deberá encontrar, ¿no crees?
- No lo sé. Nadie puede predecir adónde se dirigirá el talento. A veces desaparece sin más. Otras, al igual que una corriente subterránea, se hunde en las profundidades de la tierra y fluye, tal cual, hacia otra parte.

Creo que Isabel Allende es una escritora innata, me imagino que ha de ser de esas personas que puede contar una historia completa de una sentada, no sé, me encanta y se las recomiendo mucho, ojalá que sus palabras les puedan dar tanto deleite así como me lo ha dado a mí.

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