lunes, 22 de septiembre de 2014

But I can see, you're like a firework.

Solía tener una playera blanca con rayas azules, muy al estilo marinero y supongo que no era buena combinándola porque mi deseo por regalarla -por tener una penosa memoria asociada a ella- superaron mis ganas de usarla. No solía satanizar las prendas de vestir porque me evocaran algún recuerdo, pero en ese momento no pude evitarlo.

Otros que sufrieron el mismo destino fueron mis pantalones de mezclilla, los regalé en su momento porque ya no me cerraban o no me gustaba cómo se veían y después de uno o dos años me los volví a probar (porque se los regalaba a mi sobrina) y me quedaban perfectos, tenía ganas de que me los devolviera.

Con todo esto, he aprendido que un recuerdo y un momento de gordura no son suficientes para deshacerse de la ropa, porque podría ser que estés dejando fuera de tu clóset una gran pieza.

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